🏡 Ventas Malagueñas: la esencia gastronómica de Andalucía rural

Por Leo Saracho – Sommelier & Gastronomía

Introducción

Descubrimos las ventas malagueñas casi de casualidad. Investigando, un par de influencers mencionaban este tipo de restaurante y decidimos conocer algunos de ellos.

Más allá de algunos posts o reseñas, no hay tanta información sobre estos lugares —o al menos no para forasteros como nosotros—. Y ahí comenzó la curiosidad.

¿Qué es una “Venta”, “Ventorro” o “Ventorrillo”?

En el contexto español, y de forma muy particular en Andalucía, una venta es un establecimiento tradicional de hostelería que reúne varios rasgos característicos:

  • Ubicación en caminos reales, encrucijadas o pasos montañosos.
  • Comida y alojamiento para viajeros, comerciantes y arrieros.
  • Arquitectura funcional: portón para carruajes, cuadras, cocina grande, patio y habitaciones en planta alta.
  • Espacio de encuentro social y gastronómico, con leyendas de bandoleros y viajeros.

En resumen, una venta es mucho más que un restaurante rural: es un híbrido entre posada, fonda, taberna y refugio, adaptada al tránsito y la naturaleza.

Un poco de historia

El término “venta” aparece ya desde la Edad Media en España.

En la literatura surge con fuerza: por ejemplo, en Don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes, las ventas son escenario de muchas aventuras del hidalgo.

Con el paso del tiempo, algunas ventas incorporaron nuevas funciones —como restaurantes de carretera o casas de comida familiar—, mientras que otras desaparecieron o se transformaron. En Andalucía, varias sobreviven hoy como verdaderos templos de la cocina tradicional y del paisaje rural.

Nuestra primera experiencia: Venta El Túnel

La primera vez acudimos sin reserva a una Venta llamada El Túnel, una locura de lugar. Lleno era poco: explotado de gente, motoqueros, familias y curiosos como nosotros.

Nos fue imposible comer allí. Nos quedamos con las ganas.

Venta Montevideo: la espera que valió la pena

Decidimos seguir por la sinuosa carretera MA-3101, en la bella provincia de Málaga, hacia otra venta llamada Montevideo.

Luego de un corto trayecto —y una hora y media de espera— logramos entrar a comer. Créanme: valió la pena cada bocado. Lleno de andaluces de por allí, se notaba que era un lugar para locales. Comimos de diez.

Ventorrillo Patascortas: historia viva de la cocina malagueña

Con la experiencia previa, esta vez elegimos reservar con tiempo. El Ventorrillo Patascortas, por la misma carretera pero más adelante, en Casabermeja (Málaga), es considerado una de las ventas más antiguas de la provincia.

Ubicada a las afueras de Málaga, se especializa en cocina tradicional de los “platos de los montes”, patatas fritas al fuego de leña y guisos contundentes.

Fue un 1º de diciembre. Quería un primer día del año distinto a lo acostumbrado, y ciertamente lo fue. La ruta sinuosa, las vistas mágicas, el interior lleno de objetos antiguos acumulados con los años. Imagino que deben tener el triple guardado en algún viejo galpón.

La comida y el vino

Las patatas fritas cocidas a leña son el plato insignia. Se sirven con lo que quieras arriba: yo elegí huevo y jamón. Nada más hacía falta. Contundente, sabroso, algo que repetiría sin dudarlo.

El vino: Capuchina Vieja, de la variedad Doradilla —cepa autorizada en la D.O. Málaga, blanca y seca—. Excelente acompañamiento para una comida así.

Tradición, autenticidad y paisaje

Fuimos a algunas ventas más, y siempre resultaron una gran elección. Se come muy bien, los precios son correctos, y la logística que implica mantener esos lugares —en plena sierra o carretera— no debe ser sencilla.

Ahora, en Barcelona, toca descubrir si existen sitios similares por estas zonas. Seguramente, de a poco, los encontremos. Y contaré mi experiencia. Es un desafío hermoso.

Conclusión

Las ventas malagueñas son mucho más que restaurantes: son memoria viva de la gastronomía andaluza, testigos del paso del tiempo y del alma hospitalaria de su gente.

Allí, la comida sabe a fuego, a tierra y tradición. Un tipo de lujo silencioso que solo se encuentra en el camino.

Salud.

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