Inglaterra embotella el frío: la nueva elegancia del vino británico
Durante mucho tiempo, pensar en vino inglés sonaba casi como una contradicción. Inglaterra era té, cerveza de pub, sidra, niebla, lluvia y costas frías. El vino pertenecía a Francia, Italia, España o, como mucho, a los países del Nuevo Mundo. Pero en las últimas décadas algo cambió: las laderas del sur inglés comenzaron a poblarse de viñedos y, poco a poco, una nueva identidad vinícola empezó a tomar forma. No se trata de una moda pasajera ni de una curiosidad para turistas. Gran Bretaña está construyendo un sector serio, ambicioso y cada vez más reconocido, especialmente en el terreno de los vinos espumosos. La región no busca imitar a Champagne ni competir desde la copia: busca convertir sus propias condiciones climáticas, muchas veces difíciles, en una firma de estilo. El corazón de esta revolución está principalmente en el sur de Inglaterra: Sussex, Kent, Hampshire, Surrey y algunos sectores de Essex, Oxfordshire y Dorset. Allí aparecen suaves colinas, laderas orientada...