Vinos de India: el gigante que comienza a mirar hacia los viñedos
Durante décadas, cuando el mundo pensó en India pensó en té, especias, curries, arroz, mercados desbordados y una cultura del whisky tan poderosa como antigua. El vino parecía no tener demasiado espacio dentro de esa imagen. Sin embargo, mientras buena parte del consumo mundial se estanca y las regiones tradicionales buscan nuevos compradores, India comienza a aparecer como una de esas preguntas que la industria ya no puede ignorar. No porque hoy sea una potencia vitivinícola. Todavía está lejos de serlo. Su consumo por habitante es mínimo, las exportaciones son pequeñas y el vino apenas ocupa una porción del enorme mercado de bebidas alcohólicas del país. Pero cuando un territorio de más de mil millones de personas empieza a plantar, beber, viajar a bodegas y mirar la copa con curiosidad, hasta los números modestos adquieren otra dimensión. El centro de este movimiento está en Nashik, en Maharashtra, una región de tradición frutícola que se convirtió en la capital del vino i...