La recepción, el principio de las ganancias
Hay puestos dentro de un restaurante que parecen menores hasta que fallan. Ahí es cuando uno entiende todo lo que sostenían. La recepción es uno de ellos. Es el primer pantallazo del cliente. Es la sonrisa genuina, el “buenas noches”, la primera mirada y esa sensación inmediata de pensar: “acá me van a tratar bien”. Pero si lo miramos desde un punto de vista más técnico, gastronómico o comercial, la recepción también puede ser uno de los grandes pilares de la facturación de un restaurante. Porque no se trata solo de recibir gente. Se trata de administrar tiempos, ordenar el caos, acomodar egos, apagar incendios antes de que existan y entender que la primera impresión muchas veces define cuánto está dispuesto a perdonar un cliente durante el resto de la noche. La persona que está en la puerta tiene que ser rápida, astuta, elegante, paciente y, sobre todo, muy hábil para surfear olas. Hace algunos años tuve la fortuna de visitar, con una reserva hecha tres meses antes, un...