La rebelión de la vid: Vinos nacidos en los límites
Desde viñedos ubicados a más de 3.000 metros hasta vides enterradas para sobrevivir al invierno, el vino también se escribe en territorios donde cultivar parece una insensatez. Un viaje por algunas de las regiones más extremas y atrevidas del mundo. Durante siglos, el vino se explicó desde cierta comodidad. Pero algunas de las botellas más inquietantes de hoy nacen justo donde esa lógica se rompe: alturas imposibles, desiertos secos, heladas feroces y vientos oceánicos. Allí el vino deja de ser protocolo y se vuelve un reto. Argentina convirtió la altura en identidad. En Jujuy y en los Valles Calchaquíes, la vid trepa más allá de los 3.000 metros. La radiación es intensa, las noches son frías y la amplitud térmica obliga a la planta a vivir en tensión permanente. No es solamente una postal romántica de los Andes: es supervivencia transformada en carácter. Pero Argentina no se vuelve extrema únicamente cuando mira hacia arriba. En Sarmiento, Chubut, a orillas del lago Musters, ...