Zaragoza, crónicas de un almuerzo
Vista de la Basílica del Pilar, corazón espiritual y visual de Zaragoza. Fui a visitar a mi hermano a Zaragoza. La mejor idea es ir cuando está a tope de turismo. No, mentira. No es el mejor momento. Pero no me importó: reservamos hotel el 5 de octubre, fecha clave, justo cuando comienzan las celebraciones de la Virgen del Pilar . Llegan turistas desde toda España, e incluso más allá. Se puede visitar la Basílica del Pilar de forma gratuita —una rareza enorme— y me parece bien, porque mantener semejante patrimonio no debe ser nada barato. Una vez adentro, si levantamos un poco la vista, nos encontramos con algunos frescos de un tal Francisco de Goya (quizás lo hayan escuchado nombrar). También hay dos bombas colgadas en una de las columnas: cayeron durante la Guerra Civil Española y nunca explotaron. Y, por supuesto, está la imagen de la Virgen del Pilar . Si esperan una virgen de treinta metros, imponente, rodeada de parafernalia… no, no va a pasar. Es muy pequeña, no super...